El componente principal de la calabaza es el agua, lo que, unido a su bajo contenido en hidratos de carbono y a su casi inapreciable cantidad de grasa, hace que sea un alimento con un escaso aporte calórico.

Es buena fuente de fibra que ofrece valor de saciedad y mejora el tránsito intestinal por la alta presencia de mucílagos. Éstos son un tipo de fibra soluble que tiene la capacidad de suavizar las mucosas del tracto gastrointestinal.

En relación con las vitaminas, la calabaza es rica en beta-caroteno o provitamina A y vitamina C. Presenta cantidades apreciables de vitamina E, folatos y otras vitaminas del grupo B tales como la B1, B2, B3 y B6.

La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.

La vitamina E, al igual que la C, tiene acción antioxidante, y ésta última además interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes. También favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente las infecciones.

Los folatos participan en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. En cuanto a su riqueza mineral, la calabaza es un alimento rico en potasio. También contiene otros minerales como fósforo y magnesio, pero en menores cantidades. El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El fósforo, al igual que el magnesio, juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, pero este último además se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

La calabaza presenta calcio y una pequeña cantidad de hierro, pero dichos minerales apenas se asimilan en nuestro cuerpo en comparación con los procedentes de alimentos de origen animal.

4 Porciones

Ingredientes

2 calabazas medianas en rodajas finas

1 cebolla chica rebanada

4 dientes de ajo picados

 de taza de cilantro picado

8 tortillas de harina

 de queso manchego rallado

Sal y pimienta al gusto

Aceite vegetal, de preferencia de oliva.

Paso a paso

1. En una sartén calienta el aceite, fríe la cebolla y el ajo hasta que la primera esté transparente.

2. Agrega las calabazas y el cilantro, sazona con sal y pimienta y cocina hasta que las calabazas estén suaves.

3. Divide el queso y la preparación de las calabazas entre cuatro tortillas y cubre con otra tortilla.

4. Caliéntalas a fuego medio en una sartén o un comal hasta que gratine el queso. Sirve al momento.
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3 comentarios :

  1. se ven deliciosas las sincronizadas.se me hace agua la boca!gracias por publicar.y esos jalapenos de queso crema,te haz volado la barda!
    ten lindo dia!
    toni

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  2. que riquisisisimas se ven estas sincronizadas ! y los jalapenos de queso crema.te haz volado la barda! felicidades.ten lindo dia
    toni

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