Para que nuestras pastas caseras no se peguen cuando las cocinamos, tenemos que usar abundante agua, calculamos unos 5 litros de agua por cada 500 gr de pasta.

Para cocinarla, tenemos que esperar que la olla rompa el hervor, echar la pasta, tapar la cacerola hasta que vuelva a hervir y luego retirar la tapa. No es bueno que las pastas se cocinen en agua hirviendo.

Las pastas rellenas pequeñas son delicadas. Para evitar que se nos habrán durante la cocción, es conveniente congelarlas durante 1 hora y luego cocinarlas como de costumbre.

Cuando la pasta esté al dente, no debemos enjuagarlas con agua fría a menos que estamos por preparar ensalada fría. De lo contrario, provocaremos que pierda el almidón necesario para que se adhiera la salsa.

4 personas

INGREDIENTES

Sal y pimienta, al gusto
Aceite vegetal, el necesario
400 gramos de pasta mediana
1 pechuga de pollo, cocida y deshebrada
2 tallos de apio, picados
1 lata de alcachofas, cortadas en mitades
100 gramos de queso parmesano rallado
100 gramos de arándanos deshidratados
1 taza de trocitos de piña en almíbar, escurridos
4 cucharadas del almíbar de la piña
1/4 de taza de mayonesa

PASO A PASO

1. En una olla calienta suficiente agua con sal y una cucharadita de aceite, cuando suelte el hervor, incorpora la pasta y cocina hasta que esté al dente; escúrrela y refréscala bajo el chorro de agua fría.
2. Ponla en una ensaladera, agrega el pollo, el apio, las alcachofas, el queso, los arándanos y la piña; revuelve con cuidado para no romper la pasta.
3. En un tazón combina el almíbar con la mayonesa, sazona con sal y pimienta, baña la pasta, revuelve y sirve las porciones a temperatura ambiente.
Nota: Si deseas, sustituye los arándanos deshidratados con pasitas claras, y la mayonesa con crema.




La sardina es un pescado azul; es decir, graso, ya que posee casi 10 gramos de grasa por cada 100 gramos de carne y es muy buena fuente de omega-3, lo que nos ayuda a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos; además aumenta la fluidez de la sangre, lo que hace que disminuy el riesgo de aterosclerosis y trombosis. Otro aspecto a destacar en su composición es el alto contenido en proteínas.

Respecto a las vitaminas que podemos encontrar en este alimento, debemos destacar su contenido en las vitaminas del grupo B, como la B12 o la B1 o Niacina, además de vitaminas liposulubles como son la A, la D y la E.

Las sardinas también son ricas en minerales como fósforo, magnesio, potasio, hierro, zinc y yodo. Además las sardinas de lata presentan un contenido de calcio muy importante porque se consumen junto con la espina. En concreto, aportan unos 314 miligramos de calcio por 100 gramos.

Pese a todas estas ventajas, este pescado también presenta un inconveniente para la salud en el caso de quienes padecen hiperuricemia o gota debido a su contenido en purinas, que en el organismo se transforman en ácido úrico.

Y respecto al olor tan fuerte que desprenden al cocinarse, hace poco he oído un truco al respecto: dejar en remojo las sardinas durante dos horas en un recipiente con leche antes de cocinarlas.

4 Porciones

INGREDIENTES

500 gramos de espagueti
Sal y pimienta, al gusto
Aceite vegetal, el necesario
2 tomates, picados
3/4 de taza de aceitunas verdes, picadas
1 cucharada de perejil, picado
1/4 de taza de mayonesa
4 cucharadas de jugo de limón
1/2 cebolla, picada
2 chiles verdes, picados
2 latas de sardinas en aceite, escurridas

PASO A PASO

1. Cocina el espagueti en agua con sal y un poco de aceite hasta que esté al dente; escúrrelo.
2. Ponlo en una ensaladera y mézclalo con los tomates, las aceitunas, el perejil, la mayonesa, el jugo de limón, la cebolla y el chile, sazona con sal y pimienta y revuelve con cuidado.
3. Al momento de servir reparte la pasta entre las porciones y distribuye las sardinas.



El principal componente del pimiento morron es al agua, seguido de los hidratos de carbono, lo que hace que sea una hortaliza con un bajo aporte calórico. Es una buena fuente de fibra y, al igual que el resto de verduras, su contenido proteico es muy bajo y apenas aporta grasas.

En cuanto a su contenido en vitaminas, los pimientos son muy ricos en vitamina C, sobre todo los de color rojo. De hecho, llegan a contener más del doble de la que se encuentra en frutas como la naranja o las fresas.

Son buena fuente de carotenos, entre los que se encuentra la capsantina, pigmento con propiedades antioxidantes que aporta el característico color rojo a algunos pimientos.

4 Porciones

INGREDIENTES

500 gramos de coditos
Sal, al gusto
1 lata de pimiento morrón
1 taza de crema
1/2 paquete de 190 gramos de queso crema
Aceite vegetal, el necesario
1/4 de cebolla, picada
2 diente de ajo, machacados
250 gramos de germinado de soya
200 gramos de queso tipo americano (queso amarillo), picado

PASO A PASO

1. En una olla calienta agua suficiente, cuando hierva incorpora los coditos, sazona con sal y cocina hasta que estén cocidos, pero firmes; retíralos, escúrrelos y reserva.
2. Licua el pimiento (incluye el líquido) con la crema y el queso crema hasta lograr una mezcla homogénea; vacíala en un recipiente y reserva.
3. En una sartén con aceite acitrona la cebolla y el ajo, añade el germinado y revuelve un poco.
4. Cuando el germinado se vea transparente, vacía lo licuado y cocina 10 minutos a fuego bajo o hasta que espese ligeramente.
5. Retira de la estufa, vierte sobre la pasta, añade el queso amarillo, revuelve con cuidado, rectifica la sazón y sirve las porciones.



La riqueza en potasio del arroz integral resulta muy adecuada para eliminar agua. Sabemos que el potasio contrarresta el sodio y contribuye a la eliminación de líquidos.

Las características de este cereal son muy utiles en una serie de problemas de salud como la obesidad, elimina la formación de edemas (acumulaciones serosas), hipertensión, enfremedades de los riñones y diabetes.

4 Porciones

INGREDIENTES

Aceite vegetal, el necesario
1/2 cebolla, picada
2 cucharadas de azúcar morena
1 1/2 tazas de piña, picada
3 tazas de arroz blanco, cocido
Sal y pimienta, al gusto
3 cucharadas de salsa de soya
1/2 taza de nuez de la India, picada
1/4 de taza de cacahuates

PASO A PASO

1. En una cacerola con aceite acitrona la cebolla, espolvorea azúcar y cocina a fuego bajo hasta que se caramelice.
2. Añade la piña y, cuando cambie de color, incorpora el arroz, sazona con sal y pimienta, baña con la salsa de soya y cocina, a fuego bajo y sin dejar de mover, hasta que el arroz esté impregnado de soya (cambia ligeramente de color); retira.
3. Pon la preparación en una ensaladera, agrega el resto de los ingredientes y sirve las porciones.



El arroz es la semilla de la Oryza sativa. Se trata de un cereal considerado como alimento básico en muchas culturas culinarias (en especial la cocina asiática), así como en algunas partes de América Latina. Su grano corresponde al segundo cereal más producido del mundo, tras el maíz.

Debido a que el maíz es producido para otros muchos propósitos que el del consumo humano, se puede decir que el arroz es el cereal más importante para la alimentación humana, y que contribuye de forma muy efectiva al aporte calórico de la dieta. El arroz es responsable del aporte calórico de una quinta parte de las calorías consumidas en el mundo por los seres humanos. Desde el año 2008 se ha realizado un racionamiento en algunos países debido a la carestía de arroz. En países como Bangladesh y Camboya puede llegar a ser casi las tres cuartas partes de la alimentación de la población.

Se dedican muchas hectareas de cultivo para el arroz en el mundo. Se sabe que el 95% del cultivo de este cereal se extiende entre los paralelos 53º de latitud norte hasta 35º sur. El origen del cultivo es disputado entre los investigadores, se discute el origen entre China y la India.

4 Porciones

Ingredientes

1 taza de ramitos de brócoli
3 tazas de arroz blanco, cocido
Sal y pimienta, al gusto
2 zanahorias, ralladas
2 tallos de apio, picados
1 aguacate, pelado y cortado en gajos
1 taza de espinacas, cortadas en tiritas
1/2 taza de nuez, picada

Para el aderezo:

1/4 de taza de yogur natural
1/2 cucharada de pimienta molida
1/4 de taza de jugo de limón

Paso a paso

1. Cocina el brócoli en agua suficiente para cubrirlo y sal hasta que esté cocido, pero firme; retíralo, escúrrelo y deja enfriar por completo.
2. Para hacer el aderezo: en un tazón bate los ingredientes con un batidor de globo hasta obtener una consistencia homogénea.
3. En un recipiente mezcla el arroz con el aderezo, sazona con sal y pimienta, añade el brócoli, las zanahorias, el apio, el aguacate y las espinacas; revuelve.
4. Deja reposar a temperatura ambiente hasta el momento de servir y distribuye la nuez entre las porciones.
5. Para una presentación diferente, sirve la ensalada en aguacates partidos a la mitad o sobre hojas de lechuga. Si deseas, vierte el aderezo en un recipiente y ponlo sobre la mesa para que cada comensal aderece su porción al gusto.