El principal componente del pimiento es al agua, seguido de los hidratos de carbono, lo que hace que sea una hortaliza con un bajo aporte calórico. Es una buena fuente de fibra y, al igual que el resto de verduras, su contenido proteico es muy bajo y apenas aporta grasas.

En cuanto a su contenido en vitaminas, los pimientos son muy ricos en vitamina C, sobre todo los de color rojo. De hecho, llegan a contener más del doble de la que se encuentra en frutas como la naranja o las fresas.

CÓMO ELEGIRLO Y CONSERVARLO

Cuando se desea comprar pimientos es conveniente seleccionar los ejemplares carnosos, duros, pesados en proporción a su tamaño, muy firmes, de color brillante, piel lisa y lustrosa y carentes de golpes o magulladuras. Si presentan arrugas o manchas significa que han estado almacenados durante demasiado tiempo, lo que provoca una pérdida de nutrientes y de sabor. Hay que rechazar aquellos que tengan una piel muy fina o poco firme y que presenten hendiduras, cortes o partes acuosas. Todos estos signos son indicios de que se encuentran en mal estado.

Otra señal de frescura a tener en cuenta es el estado de su tallo. Éste ha de ser verde, firme y crujiente.

Una vez en casa se aconseja guardar los pimientos en el frigorífico y dentro de una bolsa de plástico perforada y así se conservan hasta quince días. Una vez asados y pelados, también se pueden congelar, escaldándolos con anterioridad en agua hirviendo durante unos tres minutos.

Pollo en crema de pimiento

4 porciones

INGREDIENTES

4 pechugas de pollo deshuesadas, sin piel y partidas a la mitad
1 lata de pimientos rojos
1/3 de taza de leche
2 cucharaditas de mostaza Dijon
12 jitomates deshidratados
1 cucharada de aceite de oliva
¼ de taza de queso parmesano rallado
Sal y pimienta negra al gusto
» Los jitomates deshidratados los encuentras en la sección de las conservas del supermercado

PASO A PASO

1. Licua los pimientos con la leche, la mostaza y sal hasta que estén integrados.
2. Enjuaga los jitomates con agua tibia, escúrrelos sobre servilletas de papel y córtalos a la amitad.
3. Calienta el aceite en una sartén, agrega el pollo y los jitomates y cocina hasta que la carne comience a dorar por todos lados.
4. Añade la mezcla de pimiento, sazona y cocina hasta que la salsa espese ligeramente y el pollo esté cocido (si se seca, agrega más leche).

RECOMENDACIÓN

» Sirve las porciones y espolvorea un poco de queso.


Comer es uno de los máximos placeres de la vida y hay quienes disfrutan preparando sus propios alimentos. ¿Le apetece un bistec o filete? Para aquellos que gocen de un buen trozo de carne roja, existen un sinnúmero de maneras para la preparación de un filete o corte de su carne preferida.

Si bien es cierto que usted mismo puede cocinar carnes en su casa, no se desilusione si a la primera no le sale igual al sabor de los restaurantes de carne. Todo es cuestión de práctica.

La mayoría de los filetes son cortados perpendicularmente a las fibras musculares, mejorando de esta forma la textura tierna de la carne, se suelen servir con cuchillos especialmente afilados para poder cortarlo en trozos.

En algunas cocinas como la estadounidense son tan populares que hay restaurantes especializados en servirlos: Steakhouses.

4 porciones

INGREDIENTES

4 bisteces de res
1 cucharada de mantequilla
1 taza de champiñones en cuartos
1 lata de sopa de champiñones
Sal y pimienta al gusto

PASO A PASO

1. Sazona los bisteces con sal y pimienta y fríelos ligeramente en la mantequilla derretida para sellarlos (todos al mismo tiempo); retíralos.

2. Añade la sopa y los champiñones al mismo recipiente y cuando hierva, baja el fuego y cocina durante 10 minutos; incorpora la carne y cocina 10 minutos más o hasta que esté cocida.

Sirve caliente.


El componente principal de la calabaza es el agua, lo que, unido a su bajo contenido en hidratos de carbono y a su casi inapreciable cantidad de grasa, hace que sea un alimento con un escaso aporte calórico.

Es buena fuente de fibra que ofrece valor de saciedad y mejora el tránsito intestinal por la alta presencia de mucílagos. Éstos son un tipo de fibra soluble que tiene la capacidad de suavizar las mucosas del tracto gastrointestinal.

En relación con las vitaminas, la calabaza es rica en beta-caroteno o provitamina A y vitamina C. Presenta cantidades apreciables de vitamina E, folatos y otras vitaminas del grupo B tales como la B1, B2, B3 y B6.

La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.

La vitamina E, al igual que la C, tiene acción antioxidante, y ésta última además interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes. También favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente las infecciones.

Los folatos participan en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. En cuanto a su riqueza mineral, la calabaza es un alimento rico en potasio. También contiene otros minerales como fósforo y magnesio, pero en menores cantidades. El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El fósforo, al igual que el magnesio, juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, pero este último además se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

La calabaza presenta calcio y una pequeña cantidad de hierro, pero dichos minerales apenas se asimilan en nuestro cuerpo en comparación con los procedentes de alimentos de origen animal.

4 Porciones

Ingredientes

2 calabazas medianas en rodajas finas

1 cebolla chica rebanada

4 dientes de ajo picados

 de taza de cilantro picado

8 tortillas de harina

 de queso manchego rallado

Sal y pimienta al gusto

Aceite vegetal, de preferencia de oliva.

Paso a paso

1. En una sartén calienta el aceite, fríe la cebolla y el ajo hasta que la primera esté transparente.

2. Agrega las calabazas y el cilantro, sazona con sal y pimienta y cocina hasta que las calabazas estén suaves.

3. Divide el queso y la preparación de las calabazas entre cuatro tortillas y cubre con otra tortilla.

4. Caliéntalas a fuego medio en una sartén o un comal hasta que gratine el queso. Sirve al momento.


El queso Mozzarella es un producto originario de la cocina italiana, su nombre viene del verbo italiano antiguo: mozzare, "cortar" y era elaborado —en sus orígenes— con leche de búfala, pero que ahora se hace también con leche fresca de vaca o de oveja.

Existe una variante de este queso en Dinamarca, pero la tradición italiana es más antigua, la ciudad de origen de este queso fue Aversa (Caserta), en Argentina se prepara la muzarela principalmente con leche de vaca.

La denominación de origen con protección europea es la Mozzarella di Bufala Campana, debido a que Italia no tramitó la protección del nombre «mozzarella».

El queso DOP se produce en las provincias de Caserta y Salerno y en algunos municipios de las provincias de Nápoles, Benevento, Latina y Foggia.

HAY DOS FORMAR DE ELABORARLO:

▪ Provolone, que es la Mozzarella secada al aire

▪ Scamorza, la Mozzarella secada al aire y ahumada con humo de paja

4 Porciones

INGREDIENTES

6 jitomates
3 cucharadas de aceite de oliva
2 pechugas de pollo deshuesadas, sin piel, cortadas a la mitad y aplanadas
1 cebolla finamente picada
2 dientes de ajo picados
300 g de queso mozzarella desmoronado

PASO A PASO

1. Sumerge los jitomates en agua hirviendo durante unos minutos; sácalos, pélalos y pícalos.
2. Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva, agrega el pollo y cocina durante 3 minutos de cada lado; cuando esté cocido, retíralo.
3. En el mismo trasto calienta el aceite restante y acitrona la cebolla y el ajo, añade el jitomate y cocina hasta que cambie de color.
4. Integra el pollo, cúbrelo con la mezcla de jitomate, espolvorea el queso, baja el fuego al mínimo y cocina hasta que el queso se derrita.


No es casualidad que el endeble Popeye necesitase una lata de espinacas cada vez que quería defender a la pobre Olivia del acoso de Brutus. De hecho, la fama que tiene esta verdura es totalmente merecida, aunque es necesario acabar con algunos mitos exagerados sobre su aporte de hierro. No obstante, sus propiedades nutritivas son muchas, ya que no sólo aportan energía y fuerza, además son ligeras y no tienen un solo gramo de grasa.

Sus hojas de verde intenso y oscuro esconden gran cantidad de vitaminas y minerales. Las vitaminas A y C son las que están más presentes en esta verdura, aunque el mejor modo de aprovecharse de estos nutrientes es comiendo las hojas en crudo, en ensaladas por ejemplo. Existen gran variedad de espinacas, todas ellas clasificadas por el tipo de hoja.

No sólo son nutritivas y deliciosas, sino que además contribuyen a mejorar nuestra salud: ayudan a hacer la digestión y alivian el estreñimiento gracias a la fibra; y además disminuyen la presión arterial. Las personas que sufran hipertensión pueden aprovecharse de las sanas cualidades de esta verdura tomando tres cucharadas diarias de jugo de espinaca.

4 porciones

INGREDIENTES

½ Kg de fajitas de pollo o 3 pechugas deshuesadas y cortadas en tiras
1 taza de zanahorias miniatura rebanadas
3 tazas de espinacas lavadas, desinfectadas y partidas en trozos
¼ de taza de cacahuates tostados
Para el aderezo
1/3 de taza de aceite de oliva
¼ de taza de miel
¼ de taza de salsa de soya
2 cucharaditas de salsa inglesa
1 cucharadita de aceite de ajonjolí (opcional)

PASO A PASO

1. Para hacer el aderezo: en un frasco con tapa combina el aceite de oliva, la miel, la salsa de soya, la salsa inglesa y el aceite de ajonjolí; agita vigorosamente para integrarlos.
2. Calienta 2 cucharadas del aderezo en una sartén y fríe las fajitas o tiras de pechuga junto con las zanahorias hasta que estén cocidas: retira de la estufa y deja enfriar.
3. Acomoda una cama de espinacas en los platos a servir, encima pon el pollo, la zanahoria y los cacahuates.
Sirve con el aderezo restante.