Los camarones pertenecen al grupo de los crustáceos dentro de los mariscos, un alimento que presenta un nivel muy bajo en grasas y calorías, comparado con la carne de pollo, res o cerdo.

Se lo consigue durante todo el año, pero es especialmente recomendado en los meses en curso, ya que en invierno se lo consigue a mejor precio en el mercado.

Además contiene niveles medios/elevados de colesterol, y entre sus componentes encontramos Carotenos, Beta carotenos, Omega-3, Pre-vitamina A y buenos valores de antioxidantes

En cuanto a minerales destacan el Yodo, Sodio y Fosforo, y las Vitaminas B3, B12 y D y ácido fólico.

Comparte sus propiedades nutricionales con la mayoría de los crustáceos, se recomienda su consumo con moderación en personas con alto colesterol en sangre, o con alto contenido de Sodio.


4 Porciones
Ingredientes
Aceite vegetal
1 cebolla, fileteada
3 dientes de ajo, machacados
3/4 de kilo de camarones medianos
Sal y pimienta, al gusto
4 chiles de árbol, picados
3 tomates, partidos en cuartos


Paso a paso

1. En una cacerola con aceite sofríe la cebolla y el ajo hasta que la cebolla esté transparente y el ajo dorado.

2. Sazona los camarones con sal y pimienta e incorpóralos a lo anterior, cuando cambien de color añade el chile y el tomate, revuelve, retira del fuego y sirve.


El salmón es un pescado azul o graso que aporta unos 11 gramos de grasa por cada 100 gramos de carne, un contenido similar al de las sardinas, el jurel o el atún. La grasa es rica en omega-3, que contribuyen a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos plasmáticos, y además aumentan la fluidez de la sangre, lo que previene la formación de coágulos o trombos. Por este motivo, se recomienda el consumo habitual de salmón a la población general, y en particular en caso de trastornos cardiovasculares. El salmón es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico, al igual que el resto de pescados.

En cuanto a vitaminas, destaca la presencia de algunas pertenecientes al grupo B como la B2, B3, B6 y B9 y B12. Éstas permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos, es decir, hidratos de carbono, grasas y proteínas e intervienen en procesos de gran importancia (formación de glóbulos rojos, síntesis de material genético, funcionamiento del sistema nervioso y del sistema de defensas, etc.). No obstante, la cantidad presente de estas vitaminas no es muy significativa si se compara con otros alimentos ricos en estos nutrientes.

La riqueza en grasa del salmón hace que contenga cantidades interesantes de algunas vitaminas liposolubles como la A y la D. La A contribuye al mantenimiento, crecimiento y reparación de las mucosas, piel y otros tejidos del cuerpo. Además, favorece la resistencia frente a las infecciones, es necesaria para el desarrollo del sistema nervioso y para la visión nocturna. También interviene en el crecimiento óseo, en la producción de enzimas en el hígado y de hormonas sexuales y suprarrenales. La vitamina D regula los niveles de calcio en la sangre y favorece la absorción y fijación de este mineral en los huesos.

4 Porciones
Ingredientes
3 cucharadas de perejil, finamente picado
1 cebolla mediana, finamente picada
4 cucharadas de aceite vegetal
Sal y pimienta, al gusto
4 rebanadas o filetes de salmón

Paso a paso

1. Mezcla el perejil, la cebolla, el aceite, sal y pimienta, cuando estén integrados añade el salmón y báñalo con la marinada para impregnarlo bien.

2. Cubre con plástico autoadherible y deja reposar una hora a temperatura ambiente.

3. Escurre el exceso del líquido y asa el salmón en una parrilla caliente hasta que esté cocido.
Sirve las porciones con un poco de la marinada de perejil.